Hace poco encontré esta Voyager Lite en una tienda.
Los años habían pasado factura a su caja, pero no a la navaja, que solamente estaba sucia de polvo, precisamente por ese paso del tiempo.
La conversación que mantuve con quien me la vendió, mereció del todo la pena, y esta pieza siempre me llevará a ese momento.
Esas son las piezas que más disfruto coleccionando, las que tienen detrás historias, conversaciones, personas o momentos.
